La Cañada pone la música almeriense a la Feria

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La Cañada pone la música almeriense a la Feria con un auténtico lujo: el concierto de la Agrupación Musical San Indalecio, en homenaje a los músicos José Padilla y Manuel del Águila, incluido en el Programa Oficial de Fiestas y que se celebró en La Cañada de San Urbano de la mano de ese valor cultural de Almería que es lamencionada Agrupación, que hay que cuidar  y empezar a mover fuera de los límites provinciales.

La Agrupación Musical en la plazade La Cañada.La plaza Antonio de Torres de La Cañada se quedó pequeña para acoger tanto bueno de una emocionante actuación de la Agrupación Musical San Indalecio bajo la dirección de Francisco José Pérez Cruz, que además se despedía de sus músicos y que puso todo el alma en la despedida, con la emoción en el bis de ‘Si vas pa la mar’ que hubiera puesto en pie para aplaudir al mismísimo Manolo del Águila. Los 92 músicos a sus órdenes, lo bordaron de tal manera que el concierto pasó en un plis plas, con un público también entregado y que, tras cinco minutos seguidos de aplausos, hubiera seguido en la plaza cañaera.

5El concierto lo abrió el pasodoble ¡Por Navarras’, obra del albaceteño Fernando Bonete, que abrió boca con ese ritmo festivo que invita a mantener la atención y a mover los pies antes de que la música de L’Arlesienne, de Bizet, transportara a la armonización más perfecta desde la energía a la suavidad.

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La nota almeriense la empezó poniendo la interpretación del Fandanguillo de Almería, La obra de Gaspar Vivas, ese músico tan desconocido que vivió en la plaza de Pavía y que supo transmitir el sentimiento local más profundo. La Agrupación Musical San Indalecio puso la carne de gallina en su interpretación, en una especie de preparación del terreno para lo que llegó después. Primero ‘El amor brujo’, de Manuel de Falla. esa Danza del Fuego que, sin ballet, solo con la música de la Agrupación, nos puso en el escenario a Candela, la protagonista. Todo el poder de la imaginación que puede la buena música y su buena interpretación y conjunción. Y después, lo almeriense; el Si vas pa la mar, de Manolo del Águila y la Violetera, del maestro Padilla. La música de dos compositores de la capital, el primero de la barriada de El Alquián y, el segundo, de la Plaza San Pedro, estilos diferentes con la sal de Almería y que emocionó en la interpretación de los 93 músicos de la Agrupación que cerraron el programa, bis aparte, con Los anillos de Saturno, del valenciano Salvador Luján.

 Si vas pa la mar

Pero la apoteósis vino con el bis de ‘Si vas pa la mar’. La plaza mantuvo un silencio contenido y emocionante, roto por los aplausos con los que se premiaba el concierto y a su director, Francisco José Pérez Cruz que, emocionadísimo, no sabía como agradecer las muestras de afecto y cariño que recibía tanto de sus músicos como del público que ocupaba la zona de la plaza reservada al concierto como otros rincones de la misma desde la que lo habían seguido en pie o apoyados en el mobiliario urbano. La ovación fue de las grandes, todo un premio a la excelencia del concierto de Feria como al tiempo de trabajo y esfuerzo del director y sus músicos, que se ve recompensado con una Agrupación que es todo un lujo que debe mimarse.

El único pero, la falta de previsión en cuanto al número de sillas. Bastantes personas mayores se dieron la vuelta o buscaron refugio en el también escaso mobiliario urbano. Tan difícil es pasarse como no llegar, pero más vale que sobre un asiento a que falte.

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